crítica segunda temporada the boys

Crítica de la segunda temporada de THE BOYS

The Boys ha tenido mucha suerte: después del confinamiento, con tantos parones de producción, The Boys se ha convertido en la primera serie que se ha lanzado creando enormes expectativas. Desde hace un año, ya arrastraba a un movimiento fandom más o menos consolidado, que quedó seducido por esta trama de superhéroes corruptos. Pero ha sido ahora que los espectadores la han ansiado mucho más: “necesitamos nuevas temporadas de nuestras series favoritas” y The Boys ha sido quien ha ganado parte de esta batalla.

El timing de la serie ha sido perfecto y la promoción que ha tenido tiempo de organizar Amazon ha sido excepcional, todo sea dicho. La segunda temporada de The Boys ha llegado como una fuerte promesa, para dar nuevos temas de sobremesa de los que hablar y, sin duda, el número de espectadores a los que habrá llegado esta nueva entrega se habrá duplicado. 

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Ahora sí, entrando más en la crítica de la segunda temporada de The Boys… No sé qué me pasa exactamente con esta serie que, por un lado, me genera adicción, y por el otro, no acabo de sentir que me ‘completa’. En general, esta segunda temporada me ha decepcionado, aunque si me preguntan ‘qué tal The Boys’ tampoco me sale decir que mal. Es un sentimiento raro que llevo desde la primera temporada arrastrando.

Así en resumen, he encontrado tres problemas principales: el primero, que ya se nota la producción de Amazon metiendo presión para alargar la serie como sea. La trama en esta segunda temporada es excesivamente lenta, con poca acción salvo de tres o cuatro escenas concretas, y lo que es peor, en mayor parte prescindible.

Puedes hacer el ejercicio de quitar todo lo que ha pasado en esta segunda temporada que casi nos encontramos en el mismo punto de partida que cuando empezamos: a excepción de la nueva incorporación del gran personaje Stormfront (minipunto para la serie) y su historia terrorífica, el resto es un ejercicio de estirar el chicle para dar luz verde a una tercera entrega… Al menos así lo he percibido yo.

El otro problema, pues, viene un poco relacionado con lo anterior: The Boys, una de las series más cañeras del momento, con estos personajes tan excéntricos y peculiares, ha dejado mucho que desear en el terreno de la acción esta temporada. Demasiados momentos dedicados a ‘pensar’, a montar estrategia, a centrarnos en subtramas que no han aportado casi nada… y la acción se ha limitado a escenas de escasos minutos que personalmente no me han satisfecho. La excepción ha sido este último episodio que ha dejado, de nuevo, al espectador con un sabor de esperanza y de hype de cara a la tercera temporada… Un buen cierre, eso sí.

Finalmente, el tercer problema son algunos de los personajes secundarios, que no terminan de integrarse en la serie. En la crítica de la primera temporada ya mencioné que el desarrollo de los personajes podía ser mejorable y en esta segunda entrega ha tomado un nuevo giro: se ha dado mucha más importancia al squad anti-héroes (William Butcher, Frenchie, Kimiko, etc), algo que me parece estupendo y valoro positivamente, pero se han olvidado de los héroes.

Homelander y Stormfront son los únicos protagonistas y realmente el público desea verlos en pantalla constantemente pero… ¿qué pasa con los otros? A-Train, Deep, Maeve… incluso Starlight. Sí, todos tienen su momento dentro de la temporada pero algo muy plano y sin aportar demasiado. No me han convencido sus papeles.

Como puedes ver, la sensación general de la segunda temporada de The Boys no es del todo positiva. Sin embargo, la sigo y seguiré recomendando: la trama general me parece alucinante y muy original, y nuestros personajes favoritos cada vez ganan más terreno, entre ellos William Butcher y Homelander (sin duda, el mejor dúo de enemigos). Por ejemplo, hemos conocido con mayor profundidad cómo los traumas de infancia de Homelander se manifiestan en su presente de una forma bastante enferma o bien descubierto el punto más débil de William Butcher – su mujer Becca- que aunque ya se planteó en la anterior temporada, en esta segunda entrega veremos hasta dónde llegan sus límites.

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Pero como venía diciendo… Un poco más de acción y la mayoría de problemas quedan solventados, un poco más de violencia para estar a la altura de la historia que se nos vende… y listos, The Boys ganaría puntos inmediatamente.

De cara a la tercera temporada tocará renovarse e ir más allá del componente V, los dramas personales de William Butcher y los traumas de Homelander. Nos merecemos una nueva entrega más cañera con tramas complejas donde los superhéroes se puedan lucir más y el squad de siempre eche el ojo a un nuevo objetivo (si se vuelven a unir, claro…). Toca esperar otra vez.

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