Reseña de MaddAddam de Margaret Atwood, la trilogía distópica formada por Oryx y Crake, El año del diluvio y MaddAddam.

Reseña de «MaddAddam» de Margaret Atwood, la trilogía distópica más cercana.

Reseña de MaddAddam de Margaret Atwood, la trilogía formada por Oryx y Crake, El año del diluvio y MaddAddam.

Margaret Atwood es la reina contemporánea de las distopías, como en su momento lo fue George Orwell con 1984 o Huxley con A brave, new world . Atwood, a diferencia, escribe distopías que tienen poco que ver con los avances tecnológicos o la Inteligencia Artificial, sino que nos dibuja un futuro catastrófico condicionado sobre todo por decisiones políticas y sociales. El mejor ejemplo y el más popular es El cuento de la criada. Sin embargo, Atwood tiene una trilogía distópica mucho menos conocida pero que me arriesgo a decir incluso más terrorífica en la que el sujeto principal es el ecológico y climático, en paralelo a otros temas como los avances genéticos En este post, os traigo un resumen y reseña de MaddAddam de Margaret Atwood, la trilogía formada por: Oryx y Crake, El año del diluvio y finalmente MadAddam.

Además, ahora que se acerca el fin de la serie de El cuento de la criada, quizás será el momento de reprender el proyecto que se aprobó el 2014: la misma casa de HBO habría adquirido los derechos audiovisuales para adaptar la trilogía y era el propio Aranofsky quien iría al mando de la producción. Conocido por dirigir obras surrealistas, complejas y casi psicodélicas como Mother! así de entrada me parece un buen match.

En mi opinión, la idea todavía tardará unos años en materializarse porque mi intuición dice que antes se llevará a cabo el spin off de El cuento de la criada, Los nuevos testamentos.

Reseña de MaddAddam de Margaret Atwood, la trilogía distópica formada por Oryx y Crake, El año del diluvio y MaddAddam.
Ilustración de Johny Fighters para la revista Nature.Fuente

Reseña de MADDADDAM de Margaret Atwood

Oryx y Crake, la primera novela que abre la trilogía y que fue publicada el 2009, transcurre a finales del siglo XXI, tras una catastrófica pandemia global que ha acabado con la mayor parte de la población mundial, dejando sólo un puñado de supervivientes dispersos por el mundo. La novela avanza y retrocede entre el presente postapocalíptico y el pasado preapocalíptico para explicar cómo se produjo la catástrofe mundial. Al igual que Atwood hizo en The Handmaid’s Tale , la autora utiliza la ficción especulativa para dirigir a sus lectores hacia importantes cuestiones contemporáneas, como las implicaciones morales de la investigación genética, los peligros de la tiranía corporativa y el futuro de la industria alimentaria.

El presente de la novela, pues, es un mundo apocalíptico debido a las malas praxis de los humanos con la naturaleza. El planeta se acaba volviendo en contra de los humanos. La historia seguramente resuena y no parece muy lejana con los debates actuales sobre el cambio climático y otras destrozas que están acabando con el planeta. En el Universo de Atwood, este futuro catastrófico se ha materializado.

En paralelo, MaddAddam trata muchos otros temas sobre los cuales existen ya varios estudios y análisis académicos: la hipocresía religiosa, sectas y culto al líder, la pornografía infantil o la violencia adictiva y sin filtros, que podemos comparar a la ahora lejana deep web que en la trilogía aparece como algo bastante normalizado y de uso común.

Los tres libros seguirán la historia de varios personajes pero siempre existirá un conector que será Jimmy, conocido como El Hombre de las Nieves. El inicio de la trilogía lo abre este personaje que se despierta en un árbol en un paisaje apocalíptico. Cree ser el único superviviente de una pandemia mundial junto a un grupo de niños mejorados genéticamente llamados “Los Crakers”, precisamente creados por el llamado Crake. Para contextualizar un poco sin hacer spoilers, los Crakers son humanos mejorados genéticamente: físicamente bellos y con una piel inmune a los rayos UV. Su sistema digestivo es similar al de un conejo, por lo que pueden sobrevivir a base de vegetación sencilla sin que existan problemas de escasez. Pero el rasgo más distintivo es el reproductivo. Atwood elimina por completo el concepto romántico del amor y el sexo y lo vuelve exclusivamente reproductivo. En el caso de las hembras, el acto reproductivo sucede cada tres años y para indicar que está ovulando desprende un olor a feromonas y su trasero se vuelve de color azul, de este modo los machos pueden identificarlas para perseguirlas sexualmente. Los Crakers desconocen los celos en asuntos sexuales, la ropa, la necesidad de comer proteína animal: en opinión de Crake, son factores que han hecho infeliz a la raza humana y han causado la degradación del planeta.

Aparte, existirán otros seres y personajes cuyas historias iremos conociendo y cuyas tramas se irán entrelazando. Tanto el primer libro de apertura (Oryx y Crake) como los que siguen, están repletos de nuevos conceptos, vocabulario y palabras que pueden abrumar al lector: Atwood ha construido un futuro próximo tan completo y complejo que no se le escapa nada y el lector deberá tomarse la lectura con calma y tiempo para procesar toda la información.

Y como terroríficamente concluye Atwood: Maddadam es una obra de ficción pero todas las tecnologías y bioseres que aparecen en sus páginas existen hoy en día, están en proyecto o son teóricamente posibles. Sin duda, esta afirmación es terrorífica y nada optimista.

Jimmy/ Hombre de las Nieves con los Crackers. Fuente: Oryx and Crake.co.uk

En todas mis lecturas de Atwood siempre me ha impresionado su capacidad visionaria. No suelo ser lectora habitual de trilogías pero esta me fascinó de una forma tan extraordinaria que se ha convertido en mi recomendación principal para todos aquellos que me piden algo «distinto y sorprendente». No hay nada actual más rompedor y sobrecogedor que esto: el impacto de El cuento de la criada fue enorme y fue una sensación similar, pero es la globalidad que abarca Maddaddam que contribuye a incrementar más a este terror. A diferencia de la República de Gilead, que puede parecer una decisión de un grupo de radicales extremos y fin, en MaddAddam nadie se salva: llevamos años escuchando el discurso del fin del mundo por causas provocadas por el humano. De hecho, es casi imposible no dibujar un final que no sea este. Da igual de dónde seas que sufriremos las consecuencias por igual.

Las distopías, como cualquier otro género evoluciona y se adapta a los tiempos actuales, y sin duda Atwood es la referencia actual. No imagino el terror que sintió la gente cuando leyó 1984 por primera vez cuando fue publicada el 1949. Desafortunadamente, ser un referente te convierte automáticamente en algo más comercial: a mi no me importa pero sí que es cierto que las probabilidades de que Atwood gane un premio como el Nobel de Literatura se minimizan por no formar parte de un grupo tan elitista.

Por último, aunque a nivel de trama no tiene nada que ver, os recomiendo la serie televisiva Years and Years donde el concepto de distopía está bastante alineado con el de Atwood y se dibuja un futuro, mucho más próximo que en MaddAddam con desastres sociales, políticos y económicos muy cercano y activos.

Tras esta reseña de MaddAddam de Margaret Atwood, quiero pedir paciencia y confianza en el proceso: el primer libro, Oryx y Crake para mi es el más flojo porque se centra en una parte muy pequeña de la catástrofe, pero con El año del diluvio el Universo de Atwood crece y resultará más fácil para el lector entender exactamente lo que está pasando y atar cabos.

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