Crítica de ENOLA HOLMES, de Harry Bradbeer

Netflix lo intenta. Eso no se lo quita nadie. Pero incluso con producciones de lo más prometedoras como Enola Holmes… se queda a medias. Ya pillé su estrategia hace tiempo: es la táctica de la cantidad. Se trata de ir sacando y sacando producciones hasta que suene la campana para entonces explotar el formato de éxito y los actores protagonistas: Stranger Things, Sex Education, The Witcher… Hoy os traigo la crítica de Enola Holmes, una de sus últimas películas, en este caso dirigida por Harry Bradbeer.

Sinceramente, no conocía la obra de Nancy Springer, escritora norteamericana creadora de la serie “Los misterios de Enola Holmes”, que ha servido de inspiración a Netflix para su película. Recordemos un poco su sinopsis: 

Cuando la madre de Enola desaparece (Helena Bonham Carter), su hermano mayor que es su tutor, Mycroft Holmes (Sam Claflin) decide hacerse responsable de ella y mandarla a una escuela “para mujeres”. Sherlock (Henry Cavill) se mantiene escéptico frente a esta decisión.

Por otro lado, Enola, reacia a su nuevo presente, descubre que su madre le ha dejado fondos ocultos y una elaborada clave para que se comunique con ella. Enola huye a Londres donde establece una carrera de detective privado clandestina especializado en investigaciones de personas desaparecidas, y también asumirá la desaparición de su amigo el marqués Tewksbury (Louis Patridge).

Es lo que sucede con las obras de dominio público: que se pierden los derechos de la obra y cualquiera puede hacer lo que quiera con ellas. En este caso, Nancy Springer se ha inventado una hermana más en la familia creada por Sir Arthur Donan Coyle y no tengo muy claro cómo encajarlo, una vez se ha materializado en la televisión. Vamos a ir punto por punto.

Las influencias del director

Empecemos por la dirección de Enola Holmes, llevada a cabo por Harry Bradbeer. Llevaba diez minutos de película y todavía no sabía quién era el director, pero fue realmente fácil reconocerlo: es el mismo detrás de Fleabag. Es más que evidente: el juego con la cuarta pared, el diálogo simultáneo entre los personajes y la audiencia, los gestos y miradas directos a la cámara, el tipo de humor…

Harry Bradbeer sabe que la fórmula funciona y no ha dudado en aplicarlo en su nueva producción: está bien, yo lo apruebo, pero supongo que el trabajo como director también está en ir innovando y no ir repitiendo siempre las mismas tácticas. Digo yo, para no quemar el formato.

La segunda influencia de Harry Bradbeer para llevar a cabo Enola Holmes ha sido Guy Ritchie. Mientras que es cierto que no hay rastro de la serie de Sherlock protagonizada por Benedict Cumberbatch (el mejor Sherlock de la historia), hay muchos guiños a la saga de Guy Ritchie en la parte de edición y de montaje: las transiciones, los tempos, las escenas de acción. Está claro que el director ha hecho los deberes y ha estudiado a sus predecesores.

Enola Holmes… ¿Y Sherlock?

Vamos ahora a hablar un poco del reparto y de los personajes de la película. Seamos claros: Millie Booby Brown es la gran protagonista y borda su papel de Enola Holmes, una creación estupenda. Ya era ahora de verla más desatada, acostumbrados a verla en su interpretación de Eleven tan callada y reservada. Sin duda, le espera un futuro brillante a Millie Booby Brown. 

También hemos contado con secundarios que son una apuesta segura, como Helena Bonham Carter o Fiona Shaw, a pesar de no lucirse en sus interpretaciones porque sus personajes tampoco daban para más. Podemos destacar también el nuevo joven talento, Louis Patridge, que seguro que pronto lo veremos protagonizar alguna serie de Netflix de dramas amorosos de instituto. Da el pego total.

Y finalmente, tenemos el problema al cuadrado: Mycroft y Sherlock Holmes. Ai, qué decepción. Seamos sinceros: era muy arriesgado lanzar una película relacionada con la familia Holmes sin tener en mente a sus grandes precedentes.

El espectador ya tiene una idea muy sólida de cómo es Sherlock Holmes: este personaje sociópata y excéntrico que tan bien encarnaron Robert Downey Jr. o Benedict Cumberbatch, y ver a Henry Cavill darle un giro tan radical es inesperado y decepcionante; sus aires de sobriedad y su personalidad tan seca no encajan con lo que ya conoce el espectador (eso sí, está tan guapo). Reeducarlo es muy complicado a estas alturas… sobre todo cuando estamos hablando de Sherlock, uno de los mejores personajes de la televisión. 

Lo mismo con Mycroft: nunca ha sido tan importante como Sherlock pero en Enola Holmes es incluso demasiado capullo y no parece ser una persona muy inteligente, un rasgo que destaca en la obra original. 

Creo que aquí el principal problema ha sido que se ha dado demasiado bombo a la familia Holmes y se nos ha vendido la película como una aventura junto a los tres hermanos, pero luego la realidad no es así. Cuesta aceptar que Enola es la única protagonista, y que Sherlock y Mycroft son únicamente secundarios y que no los veremos en plena acción. Como espectador, vives esperando a que llegue ese momento en que Sherlock de el paso y eclipse la pantalla con una de las suyas… pero simplemente no pasa.

crítica de enola holmes

Con esto no quiero decir que Enola no sea suficiente, para nada. Ya he dicho que Millie Bobby Brown es lo más destacable de la película y su carrera como actriz está más que asegurada. Simplemente que el concepto HOLMES es muy potente y queda como una falsa promesa: ENOLA HOLMES podría haber sido ENOLA a secas, sin la necesidad ‘clickbaitera’ de relacionarlo con el clásico; se podría haber presentado como una película anónima e independiente que no hubiera jugado con las expectativas del espectador. Pero bueno, así ha sido la decisión de Netflix de adaptar la obra de Nancy Springer. 

Conclusión de la crítica de Enola Holmes

Como venía diciendo al principio, Netflix sabe exprimir bien sus casos de éxito: en este caso ha juntado a los actores del momento – Millie Booby Brown y Henry Cavill – y una aventura que apuntaba éxito por su historial (la familia Holmes). 

Sin embargo, a pesar de que apruebo la dirección con este toque Fleabag y el formato elegido para el montaje, la trama se queda floja, le falta originalidad y tiene poco ritmo. También el final es decepcionante.

Enola Holmes, un ejemplo de película que se vendió de una manera demasiado prometedora para luego ser algo bastante distinto que ha jugado con las ilusiones del espectador. Aunque, insisto por tercera vez, el personaje de ella sabe compensarlo bien y es una creación estupenda.

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