Crítica THE END OF THE F***ING WORLD (temporada 2)

crítica de end of the fucking world temporada 2

Crítica de la segunda temporada de The End of the F***ing World: cuando la comedia desaparece lentamente.

Hace poco más de un año Netflix lanzaba la serie The End of the F***ing World, basada en la novela gráfica de  Charles Forsman. Su humor oscuro y absurdo cautivó a los espectadores, gracias a la extraña relación entre Alyssa (Jessica Barden) y James (Alex Lawther), cuyo actor ya tiene una carrera que poco a poco se va consolidando. Hoy os traemos la crítica de la segunda temporada de The End of the F***ng World.

La segunda temporada arranca después del trágico desenlace de la primera temporada: todo el humor que nos enganchó desde el primer minuto desemboca en un final inesperado, quizás demasiado oscuro a lo que estábamos ver dentro del género: el asesinato del violador y abusador de estudiantes, Clive, por parte de James y la posterior separación de nuestra pareja favorita.

El fuerte de la serie se encontraba en la absurda relación de James y Alyssa, adolescentes que no saben qué hacer con su vida y que están juntos por estar, sin hacer absolutamente nada. Ahora, al partir de esta separación, el espectador espera a que este hueco se llene. Y la verdad es que la serie no lo ha logrado con mucho éxito.

La nueva incorporación: Bonnie

Por una parte, contamos con una nueva incorporación, Bonnie (Naomi Ackie), una de las estudiantes de Clive que sigue enamorada ciegamente de él y busca venganza. Irascible a aceptar la realidad, intentará matar a Alyssa y James sin mucho éxito. 

Bonnie en esta trama es solo el objeto que unirá a James y Alyssa de nuevo y quizás se ha interiorizado demasiado este fin para el nuevo personaje, que ha faltado desarrollar mucho más. No es suficiente un par de flashbacks en el primer episodio para conocerla mejor. Durante su persecución de James y Alyssa no volveremos a escuchar sus motivos para matarlos o entender cómo piensa; es demasiado poco humana, demasiado máquina. Bonnie únicamente es un personaje excusa para conseguir este esperado reencuentro entre los dos protagonistas y no nos ha convencido.

crítica segunda temporada the end of the fucking world

Alyssa, de divertida a snob

Por otra parte, la segunda temporada de The End of the F***ing World falla en lo principal: la comedia. Si bien antes Alyssa nos resultaba graciosa, con su sequedad, sus silencios incómodos y sus frases tan directas, en esta segunda entrega se le da un aire demasiado snob que consigue un efecto contrario. Ya no es divertida; ahora es una niña estúpida. Si bien es cierto que el espectador tiene que empatizar con ella, ya que arrastra un trauma importante, no es lo que esperábamos después de la primera temporada. Por suerte, el último episodio logra hacer las paces con el espectador y volvemos a los diálogos que nos cautivaron de primeras.

Finalmente, si hay algo que la segunda temporada ha hecho realmente bien es desarrollar el personaje de James. La evolución de este personaje es notable: la separación de Alyssa le ha dado espacio para crecer. Para tomar decisiones por su propia cuenta y regalarnos los mejores momentos de la segunda temporada. ¡Queremos más James!

De todos modos, lo compramos: la segunda temporada de The End of the F***ing World nos sigue dando buenos momentos, escenas de acción y tensión entretenidas y diálogos divertidos. Sin embargo, nos ha faltado el humor que caracterizó la primera temporada. A ver si consiguen resolverlo en la siguiente entrega ahora que James y Alyssa vuelven a estar juntos.

Si te ha gustado esta crítica de la segunda temporada de The End of the F***ng World, no dudes en suscribirte a nuestro blog:

Sé el primero en comentar

Deja un comentario