EL RESPLANDOR de Kubrick: ¿puede el desorden ser expresado de manera ordenada?

El pasado fin de semana se celebró uno de los festivales de literatura que más me gustan: el Kosmopolis de Barcelona. Siempre traen a grandes estrellas literarias y del cine que da gusto ir a escuchar. Este año, el invitado especial era Julian Barnes pero como siempre voy a última hora, me quedé sin entrada para verlo charlar sobre relatos que mueven el mundo.

No importa: como el CCCB está con la exposición de Kubrick, el museo no quería desaprovechar la oportunidad para traer a algún invitado en relación a este tema. Simon Roy fue el elegido y no dudé en asistir a su charla.

Simon Roy (Canadá, 1968) trabaja como profesor de literatura en el Colegio Lionel Groulx de Quebec. Después de años fascinado  por la narrativa y la simbología que hay detrás de El resplandor (1980), Roy decidió consagrar sus días a estudiar a fondo el filme de Kubrick, y profundizar en su obsesión. De esta forma se materializó Mi vida en rojo Kubrick (Alpha Decay, 2017).

Creo, pues, que puede ser de vuestro interés compartir algunas reflexiones de la conferencia.  En este post os traigo algunas de las simbologías ocultas y técnicas cinematográficas que podemos encontrar en la película “El resplandor” de Kubrick.

Simbología

Este post sería eterno si nos dedicáramos a analizar cada detalle de la película. Mientras hay alguna simbología oculta de mayor trascendencia, hay otros guiños divertidos que el director infiltró. Por ejemplo, el mítico jersey de Danny de Apolo 11 para burlarse de los rumores que decían (y siguen diciendo) que Kubrick participó en el rodaje de la «falsa» llegada del hombre a la Luna. O bien, las numerosas referencias a las historias y cuentos clásicos: La primera la podemos encontrar cuando Danny y Wendy se meten por primera vez en el laberinto: el abrigo con capucha rojo de Wendy nos la describe como La Caperucita Roja. Es cuestión de esperar al final de la película cuando el lobo encarnado por Jack empiece la persecución.

El labertinto también hace referencia a la leyenda del Minotauro y su laberinto, un ser mitológico, mitad hombre y mitad toro, como Torrance: Danni, pues, sobrevivirá a la amenaza de su padre.

Hansel y Gretel es otra de las referencias que encontramos cuando Wendy  afirma «Es tan grande (la cocina) que tendré que ir dejando miguitas cada vez que entre» o Los Tres Cerditos, en la famosa escena donde Jack ya se muestra totalmente alocado entre los agujeros que ha hecho con su hacha: little pigs, little pigs, let me come in.

El número 42 y el nazismo

De todos modos, como bien he mencionado, la simbología de Kubrick da para un trabajo de final de máster, así que no quiero enrollarme más y paso a las referencias más importantes de la película.

Kubrick era un americano de origen judío. La etapa del nazismo marcó su carrera y lo reflejó en la película de “El resplandor” con numerosos detalles, empezando por la obsesiva presencia – siempre discreta – del número 42. Pero…¿por qué precisamente este número? El 1942 se trata de la época más cruel del nazismo, el año en que se produjeron la mayoría de los genocidios judíos. En la película, pues, la aparición del número 42 no es casual: 42 coches aparcados en el hotel o la multiplicación de los números que componen la habitación (237 = 2·3·7) que da como resultado 42 son algunos de los ejemplos. Simon Roy mencionó unos cuantos más, así que si volvéis a ver la película de Kubrick, podéis jugar a buscar el número 42.

Sin embargo, la fotografía cumbre donde la mención al nazismo es más que evidente es en el famoso fotograma de la máquina de escribir:

La máquina de escribir que aparece en El Resplandor es de origen alemán, la misma que los nazis utilizaban para registrar los nombres de los judíos cuando accedían a los campos de concentración. Hay otros detalles, como el cigarro encendido, que representaría los crematorios de los campos, así como el paquete Marlboro, marca que se rumorea que está de algún modo asociada a organizaciones como el Kukuxklan. Una imagen a simple vista de recurso pero con la que Kubrick quiso transmitir muchísimo más.

De todos modos, el nazismo no es la única guerra que Kubrick infiltra en “El Resplandor”: la exterminación americana contra los indios navajos también es presente en algunos detalles como la tapicería o el visón muerto clavado en la pared del comedor del hotel, justo donde el personaje Jack Nicholson usa como cuarto para escribir.

Sobre técnicas: cómo crear tensión y miedo en 3 “sencillos” pasos

Simon Roy también compartió algunas de las técnicas cinematográficas usadas por el director vanguardista, las cuales creo que son muy interesantes por el efecto que consigue empleándolas.

El efecto Kuleshov

Este efecto fue demostrado a principios del siglo XX por el cineasta soviético Lev Kuleshov, que como el padre de la teoría del montaje soviético sigue siendo considerado uno de los teóricos cinematográficos más importantes del cine mundial.

El Efecto Kuleshov es una ilusión mental provocada por el montaje cinematográfico, en la que el público le da un significado diferente a una misma toma dependiendo de la imagen a la que esté unida. Como la edición funciona por medio de la yuxtaposición de imágenes, el orden en el que éstas se presentan puede alterar el significado que les da el espectador, incluso si se trata de las mismas imágenes pero en diferente secuencia. De esta manera, si se nos presenta la imagen de un actor sonriendo y acto seguido vemos a un niño pequeño, asumiremos que el personaje se siente enternecido por él. Si en lugar de un niño viéramos un accidente de coche, entonces podríamos deducir que el personaje es una especie de sádico que disfruta la tragedia ajena. – Sector Cine

Os dejo por aquí el experimento para que entendáis de qué va el tema:

Pues bien, Kubrick hace un uso constante de este efecto y lo emplea con gran precisión y acierto. La cara alocada de Jack Nicholson da más miedo que cualquier escena de asesinato o persecución en otra película de terror.

La simetría imperfecta (y perfecta)

No, las famosas gemelas vestidas de azul no son idénticas. Pero Kubrick ya lo quería así. No siempre buscaba la simetría perfecta en sus fotogramas: este “intento” de simetría que se queda a medias genera una tensión y un malestar al espectador. No se trata de la simetría de Wes Anderson, minuciosa y detallista por ser perfecta: la de Kubrick es minuciosa y detallista por ser imperfecta. La diferencia es abismal. Kubrick sabía elegir qué escenas debían perturbar al espectador y contribuir a su sensación de tensión.

De todos modos, lo habitual es ver una simetría perfecta en las películas de Kubrick: la sensación siempre variará dependiendo de otros factores, como la música o el movimiento de la cámara. Pongo el mismo ejemplo: mientras que la simetría de Gran Hotel Budapest nos relaja y es agradable a la vista, la simetría de El Resplandor nos pone tensos y nos inquieta. Kubrick sabía cómo reflejar el desorden de Jack a través del orden.

Sin diálogos: dale play a la música

Hay mucho trabajo en la banda sonora de “El resplandor”. Si os fijáis, no hay casi guión: como bien comentó Simon, Kubrick lo hace con el objetivo de aburrir el lector y como consecuencia, hacer que este fije su atención en los detalles, guiado por la música.

Me gustaría destacar la música del polaco Krzysztof Penderecki, en concreto su obra «The Dream of Jacob». La música de Penderecki se asocia a momentos de terror y tensión, y aparece en la segunda parte de la película, cuando los elementos sobrenaturales cobran mayor importancia. Otras películas de terror como El Exorcista también apostaron por la música del polaco.

Os dejo con un fragmento que creo que resumen muy bien el estilo y la técnica de Kubrick a través del uso de diferentes recursos como la música:

El resplandor tiene mucho en común con la música de la posguerra. Parece técnicamente brillante pero fundamentalmente sin corazón. Parece deliberadamente inteligente, pero permanece enigmática. Kubrick ha intentado dar un paso más en el lenguaje cinematográfico. ¿Cómo puedes expresar disonancia y fragmentación, las cualidades esenciales de nuestras vidas, de una manera que respete las armonías tradicionales? ¿Puede el desorden ser expresado de manera ordenada? Kubrick ha alcanzado los límites del arte cinematográfico conservador con El Resplandor» (Barham, 2009:4)

Espero que hayáis aprendido un poco más sobre Kubrick y que os animéis a ver El Resplandor desde otro ojos, poniendo mucha más atención a todos estos detalles y símbolos que el director nos presenta. Por supuesto que me dejo muchas cosas por el camino, como por ejemplo, la importancia de los espejos en la película, pero reitero que no es mi intención hacer un post de tres páginas. No soy para nada una experta del cine y estoy segura que existen varios ensayos y publicaciones acerca de Kubrick, pero he pensado que era interesante compartir algunas de las reflexiones de Simon Roy con vosotros.

 Y recuerda: All work and no play makes Jack a dull boy.

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