Reseña EL MAGO DE LUBLIN de Isaac Bashevis Singer

En 1978, Isaac Bashevis Singer, novelista norteamericano de origen judeo-polaco, recibió el Premio Nobel de Literatura a pesar de su gran discreción como autor y contra todo pronóstico. De hecho, ni el mismo Singer sabía que alguien lo había propuesto como candidato para el Nobel de Literatura. La Academia Sueca lo premió por narrar en sus obras <<la vida de los judíos del Este europeo, tal y como se desarrollaba en pueblos y ciudades, en la pobreza y bajo la persecución. Su lenguaje es el yiddish, el lenguaje de la gente sencilla.>>

En este post os traemos la reseña de El mago de Lublin: no es para nada su obra más conocida pero sí que, como todos sus otros libros, es un buen referente que habla de su Polonia a través de una escritura mágica que plantea preguntas espirituales. Singer es, probablemente, uno de los escritores más importantes de la literatura yidis.

En El Mago de Lublin, su protagonista, Yasha Mazur, un polaco medio judío y medio pagano, realiza actos de magia, acrobacia y escapismo a lo largo de la Polonia del este. Y mientras él va recorriendo los poblados, tendiendo entre la libertad y la amoralidad una simple soga que cruza cual equilibrista, su esposa, judía practicante, lo espera en casa sin creer en las habladurías que dan cuenta de la doble vida de Yasha. Pero no hay magia que resista el deterioro de la ilusión ni hombre al que no le toque la hora de luchar contra sí mismo. El mago de Lublin es un extraordinario relato sobre la eterna, y casi siempre sinuosa, búsqueda de la divinidad.

Singer fue un escritor pionero en ciertos temas literarios, que incluían protagonistas – en este caso Yasha Mazur – que se atrevieron a romper las normas culturales de su región: su oficio extravagante de acróbata y nigromante, deambulando por el mundo, su renuncia a las prácticas religiosas judías, así como el trato egoísta y despreocupado hacia las mujeres, con quienes mantiene relaciones no correspondidas.

En el Mago de Lublin el destino de Yasha es de lo más trágico cuando todo estalla, cuando su intento de acercarse demasiado a lo divino a su modo particular le pasa factura. 

reseña el mago de lublin singer

Sin embargo, en El Mago de Lublin hay otro tema recurrente; más que tema, sentimiento: el remordimiento. Singer siempre da pie a la reflexión, no deja sus cuentos o historias sin una moraleja final contada a su modo particular.

<<Permanecía allí, con las rodillas dobladas, horrorizado ante la profundidad de su degradación y, lo que quizás era peor, ante la falta de percepción interna.>>

Si bien es cierto que es fácil quedarse con la sensación de que El Mago de Lublin tiene un carácter demasiado religioso, en el sentido más educativo, no podemos entender la literatura de Singer de forma tan básica. Hay ciertos elementos existenciales y espirituales que dan el toque mágico -nunca mejor dicho – a su literatura. Como bien resume Patricio Avitia en su reseña, los esfuerzos por salvar su honor espiritual, una vez que la farsa ha concluido, hacen que El mago de Lublin esté muy cerca de ser una novela religiosa. 

El Mago de Lublin es un camino casi espiritual en el que Yasha tendrá que bajar de las nubes y aceptar que es uno más, que no puede igualarse a las habilidades de Dios a pesar de sus cualidades mágicas. Un trayecto de desarrollo personal bastante interesante que intercala reflexiones sobre la vida misma a través de un personaje de lo más excéntrico. Y donde, por supuesto, Singer no olvida los escenarios donde creció, en este caso Varsovia y otros pueblos polacos; un trabajo que la Academia Sueca valoró positivamente para hacerlo merecedor del Nobel y así coronarlo como el gran referente de la literatura yiddish.

Si te ha gustado esta reseña de El Mago de Lublin de Singer, puedes comprar el libro a través del siguiente enlace. Y no olvides suscribirte a nuestro blog:

Sé el primero en comentar

Deja un comentario