¿Qué está pasando con la tercera temporada de EL CUENTO DE LA CRIADA? Episodio 3×08: White feminism y sexismo en la construcción de la villana.

La semana pasada se estrenó el 3×08 de El cuento de la criada, y creo que es el momento ideal para parar y hacer una reflexión. En mi opinión, Incapaz (Unfit), ha sido uno de los peores de toda la serie. Si bien no ha sido corto de acción, el episodio ha terminado de confirmar lo que algunos espectadores temíamos y que ya había sido criticado anteriormente, el white feminism. Además, hemos conocido la historia de Aunt Lydia antes de Gilead, la cual he dejado muchísimo que desear.

En este post, no analizaremos la tercera temporada, sino que me gustaría focalizarme en algunos aspectos de este último episodio.

Aunt Lydia, una traición a su personaje.

El 3×08 de El cuento de la criada nos cuenta la historia de Aunt Lydia. Una historia de lo más prometedora: un personaje en constante conflicto interno, totalmente entregada a Gilead pero que a la vez, desea lo mejor para sus criadas. Sigue las órdenes sin cuestionarlas, con un trato hasta impersonal, pero a veces se nos regalan momentos de Aunt Lydia mostrando empatía hacia las criadas. Conocer las motivaciones de este personaje era, sin duda, uno de los huecos a llenar esta temporada. Sin embargo, después del flashback, uno se siente confundida respecto a este personaje a quien no han hecho nada de justicia.

Aunt Lydia de El cuento de la criada
Aunt Lydia

Su crueldad está motivada principalmente por un rechazo amoroso. ¿En serio? Justo el otro día hablaba de este tema con mis compañeros del trabajo. Tanto en la literatura como en las películas, un hombre se vuelve villano por su ambición de poder, mientras que la mayoría de mujeres tendrán motivaciones mucho más ridículas como una decepción amorosa o los celos (a rasgos generales, ya que es un tema para trabajo de final de máster). En otras palabras: la mujer sigue dependiendo del hombre, incluso en su camino hacia el mal. 

Aquí vemos que se repite el mismo patrón con Aunt Lydia, quien parece que lo único de su vida personal que la motiva es su vida amorosa. En el caso de Aunt Lydia, parece ser que su reacción a tal dolor es dañar todavía más a aquellos sobre los que tiene poder: sucede tanto en su pasado – denunciando a la madre del niño por malos hábitos- como en la actualidad de Gilead, donde ejerece su poder sobre las criadas. 

Como vemos repetitivamente en esta serie, lo único que parece importar a las mujeres en este show son los hombres y los hijos. Otro ejemplo es el de Serena, cuyo conflicto es muy interesante, pero al final su decisión para seguir defendiendo Gilead y así encarnar una vez más el rol de “villana” viene motivado por su deseo de ser madre.

Desconozco qué desarrollo tiene el personaje de Aunt Lydia en la novela de Antwood, pero lo que he visto en este episodio es un flashback mal aplicado y totalmente innecesario. Nos confirma que podemos dar por perdido al personaje de Aunt Lydia, a la vez que el potencial como actriz de Ann Dowd. Podría haberse lucido en este episodio pero no ha sido el caso. Vemos que se repite el patrón sexista y sin fundamentos válidos en la construcción del villano femenino: se tiende a simplificar y hasta a ridiculizar. Todavía queda un largo camino para respetar el género femenino como villanas en las historias. 

White feminism: adiós a Ofmatthew

Las anteriores temporadas fueron criticadas para adaptar una forma de white feminism. Es decir, que a pesar de que la serie mostraba acciones feministas, la mayoría de estas fueron protagonizadas por mujeres blancas. Quedaban, pues, en segundo plano personajes increíbles como Moira, quien es precisamente una gran protagonista en los libros de Atwood. Sin embargo, en la serie conocemos poco su historia en comparación a otros personajes como Emily. 

No es solo el poco protagonismo que tienen las mujeres negras en la serie sino también su objetivo como personajes y el trato diferencial que reciben las criadas blancas. En este episodio, el foco está en Ofmatthew, quien de la nada se vuelve totalmente agresiva y recibe un disparo, el cual termina con su vida antes de que lleguemos a conocer su historia.

Ofmatthew con Janine en el cuento de la criada
Ofmatthew con Ofwarren (Janine)

La reflexión se plantea cuando personajes como June, Janine o Emily han mostrado comportamientos mucho más peligrosos que el de Ofmatthew en este episodio. Sin embargo, no les ha pasado “nada” (nada dentro del mundo Gilead, ya me entendéis). De hecho, más incoherencia es todavía cuando siempre se ha planteado el embarazo de una criada como lo más prioritario. Pero esta norma parece no haberse aplicado con Ofmathew. 

Actualmente, de Moira seguimos sin saber nada. De vez en cuando nos traen a Canadá para no abrumarnos con tanto Gilead, pero el papel de Moira no aporta absolutamente nada en esta temporada. Un personaje imprescindible en la primera temporada que no ha sabido evolucionar a lo largo de las temporadas.

Conclusión

De momento, la tercera temporada no ha sabido callar las críticas que se alzaron en su día respecto al white feminism. Así lo ha confirmado el 3×08 de El cuento de la criada.

En cuanto al argumento, a esta última entrega le falta un buen storytelling y es fácil percibir que hay tramas de “bulto”. Tramas totalmente prescindibles que rebajan el valor de la serie. El flashback de Aunt Lydia es un ejemplo, independientemente de lo profunda que me he puesto yo hablando de la construcción de las villanas. 

El otro ejemplo para ver que a esta tercera temporada le está faltando consistencia y sobre todo, coherencia, es la evolución de June.  Tendremos que ver dónde nos lleva la protagonista porque si hay algo seguro es que June nos empieza a inquietar. El espectador se está cuestionando sus actos. Mientras que en las anteriores temporadas tenía un claro rol de heroína, ahora no es tan evidente, ya que sus actos empiezan a incumbir a terceros inocentes.

June en el cuento de la criada

Como bien lo resume la revista Vulture, that opens the possibility that June is headed toward derangement, not freedom. Queda pendiente ver qué tiene pensado hacer June en los últimos episodios para finalmente juzgar si “los medios justifican el fin”. Lo que está claro es que nadie puede ponerse en su lugar, el ejercicio de empatía es demasiado exigente, pero se percibe una actitud un tanto más cruel y egoísta en June que habrá que ver cómo termina.

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