Crítica de BIRD BOX: ¡no te quites la venda!

BIRD BOX es la película de Netflix de moda, hasta ya tiene un hashtag oficial con un emoji con los ojos vendados. A primera vista, es mi tipo de película favorita: un thriller psicológico, algo espeluznante y con mucha tensión, así que decidí darle una oportunidad sin ninguna duda. Si no la has visto, puedes leer tranquilamente hasta nuevo aviso.

El argumento

De un día para otro, una «criatura» que vive en el aire empieza a provocar que la gente se suicide al mirarlo, así que nos encontramos frente a un Apocalipsis debido a estas muertes inesperadas. Algunos pocos consiguen refugiarse en una casa para intentar sobrevivir a esta monstruo que nadie sabe qué es. Malorye (Sandra Bullock) protagonizará esta película con el objetivo de sobrevivir a este terror que perdurará a lo largo de los años. Para salir al exterior, las personas deben llevar una venda en los ojos y aprender a guiarse con los otros sentidos, siempre con el riesgo a morir por la criatura de los aires o personas intoxicadas.

No puedo evitar asociar esta película al famoso libro Ensayo sobre la ceguera de Saramago, y pongo la mano en el fuego que hay cierta inspiración en la obra literaria: se trata de el grupo unido que deberá aprender a vivir sin el sentido de la vista y aprender a convivir con desconocidos frente a tal Apocalipsis.

La película nos enseña paralelamente dos historias a cinco años de diferencia: el inicio de la catástrofe que llevará a la convivencia del grupo y el viaje de Malorye con los niños para llegar a una supuesta comunidad que vive a salvo.

Antes de empezar, me gustaría hacer una breve mención a Sandra Bullock: desconozco el por qué, pero a mucha gente su cara no le genera simpatía y les da un poco de pereza como actriz. Bueno, reconozco que a mí me pasaba y porque solo había visto películas de ella donde hace papeles superficiales y fáciles (The Proposal, Miss Agente Especial, etc). Creo que es uno de sus papeles más importantes hasta hoy, todo un reto para desencasillarse de los personajes más planos, y yo estoy muy satisfecha con su actuación. A Emma Stone le pasaba lo mismo, siempre haciendo papeles tontos y simples, pero a día de hoy es una de mis actrices favoritas porque ha sabido cómo hacerse un hueco digno en el panorama de Hollywood. Personalmente, me gusta ver evolucionar a los actores y Sandra Bullock me ha sorprendido con su actuación en BIRD BOX.

Agruparse o morir

En esta primera historia, Malorye convive con un grupo muy diverso en casa de un hombre llamado Douglas, con el objetivo de sobrevivir juntos a la catástrofe. Juntos se intentarán organizar para conseguir comida y contactar con el exterior pero como os podéis imaginar, no todo será tan fácil y habrá muchas dificultades por el medio. Abrir las puertas a desconocidos, abandonar el grupo o saber convivir con extranjeros son algunos temas que protagonizan esta primera historia y que tendrán fatales consecuencias.

Los conflictos que surgen a raíz de la convivencia y las decisiones individuales, el desazón que genera el hecho de perder la esperanza y afrontar el fin del mundo sin entender qué lo provoca son situaciones y sentimientos que me han recordado a las primeras temporadas de The Walking Dead. Aunque aquí no conocemos al enemigo como tal -solo sabemos que es una especie de presencia en el aire- la supervivencia saca lo peor o lo mejor de las personas, y cada uno se delata por sí solo. Esta primera parte me ha gustado y ha sabido generarme cierta tensión, ya que juega a que desconfiemos de cada uno de los personajes y a adivinar quién sobrevivirá y quién morirá.

El viaje hacia la comunidad

La segunda parte es Malorye cuando emprende un viaje peligroso con los dos niños hacia una supuesta comunidad segura. Un trayecto que estará lleno de obstáculos, sobre todo porque deberán cruzar un río salvaje a ciegas y sin saber si la comunidad es otra tampa que les llevará a un destino fatal.

Creo que está parte está menos desarrollada que la primera historia y personalmente, me hubiera gustado ver cómo afrontan este viaje más allá de cruzar el río. Más obstáculos variados, más tensión, ya que la mayor parte del trayecto sucede en el río. Hubiera alargado un poco esta parte para transmitir al espectador la dificultad real del viaje, ya que la película empieza contando lo casi imposible que es sobrevivir al trayecto y luego se desarrolla más fácilmente de lo que uno esperaba.

Te la recomiendo

Bien, hasta aquí puedes leer si todavía no has visto la película. Mi recomendación es que, por supuesto, la mires: es un nuevo género de terror que no se basa en actividades paranormales o asesinos en serie; se trata de un terror mucho más psicológico donde el miedo depende de cada uno. Nunca verás el monstruo, esto depende de nuestra imaginación ya que le daremos la forma que nosotros temamos más. A diferencia del resto de películas de terror, que se caracterizan por ser superficiales, esta nos transmite ciertos valores y construye relaciones a lo largo de la película: sobre como Malorye aprende a querer, como cambia su personalidad, su manera de ver la vida a lo largo de los cinco años, y esta profundidad es difícil de ver en el género del terror.

Es, pues, un terror que pone su énfasis en las relaciones humanas, tanto entre desconocidos como entre los más queridos. Quizás me ha faltado un final más épico pero supongo que los creadores no querían focalizarse tanto en el «monstruo» como en los comportamientos humanos durante el Apocalipsis.

El final también es uno de los puntos positivos de la película, con un ligero plot twist que te hace sonreír y que da sentido al desenlace. Una buena opción también para aquellos que odien el género del terror: estamos en 2019, las películas gore y de exorcismos ya no se llevan tanto. ¿Por qué no darle una oportunidad al género reinventado?

¡Y hasta aquí puedes leer si no quieres comerte un spoiler! ¡Venda en los ojos ya!

¿BIRD BOX por qué?

El título de la película creo que es muy adecuado. Durante los cinco años los pájaros resultan esenciales para la supervivencia de Malorye porque saben detectar cuando la presencia está cerca, así que te dejan un poco de margen para prepararte para lo peor, y todo cobra mucho más sentido cuando en la comunidad los pájaros también tienen esta función. Pero también creo que los pájaros tienen otro significado en la historia: al final del trayecto hacia la comunidad, cuando Malorye y los niños están en el bosque, los pájaros son la representación final de cómo han podido sobrevivir a la ceguera a raíz de entrenar el resto de los sentidos durante tantos años. Sigue a los pájaros, dice Malorye… Y así, solo con la oída, fueron capaces de llegar a la comunidad. El hecho de que luego la comunidad sea una casa de ciegos hace una reflexión final sobre la ceguera: rompe barreras, normaliza la discapacidad visual y nos pone al mismo nivel que ellos.

Preguntas sin respuestas

Cuando terminé la película, me enfadó el hecho de no haber visto el monstruo en ningún momento. Me ha recordado muchísimo al famoso humo de Lost, que esperas algo de este monstruo y al final te decepciona un poco. Aunque luego, cuando me he puesto a escribir el blog, me he dado cuenta de lo que realmente quería transmitir la película: el monstruo se trata solamente de una excusa para crear este caos y la importancia no reside en su presencia sino en las consecuencias que genera en la sociedad su presencia. De nuevo, pongo como referencia el Ensayo sobre la ceguera, donde tenemos un final con una profunda reflexión sobre el miedo. Todo el libro preguntándote qué causa la ceguera y al final resulta que dependía de nosotros mismos. En mi blog, podéis encontrar también un post sobre este libro, por si os interesa saber un poco más.

Bueno, pues con esta reflexión me he calmado un poco pero luego he pensado: un momento, ¿y los enfermos mentales que pueden ver sin problema? ¿Estos qué? Y aquí sí que creo que se les fue un poco de las manos porque en verdad, no tiene mucho sentido esta contribución. Me pareció un poco un intento de poner más enemigos, más obstáculos y tensión al argumento de la película para engañar al espectador y hacerle cuestionar quién es bueno y quién es malo. Sin más: creo que era prescindible meter esta historia en la película que nos deja sin respuesta y un poco confundidos.

Así que yo me hubiera deshecho de este tipo de detalles que solo generan confusión y hubiera aprovechado estos minutos para intentar crear más tensión durante el peligroso trayecto. Personalmente, el monstruo del aire en sí no me ha dado ningún miedo y quizás me ha faltado esta sensación, alguna escena más terrorífica y extremista que ponga a prueba una vez más la falta de la vista.

¿Qué os ha parecido a vosotros?

Atentamente,

The Lord of the Books

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