Reseña de ODIO, AMISTAD, NOVIAZGO, AMOR, MATRIMONIO. La maestra del relato: Alice Munro

<<Eso quería yo, a eso me pareció que debía prestar atención, así quería que fuese mi vida.>>

Pág. 129 (editorial Debolsillo)

Alice Munro ha escrito relatos y novelas largas. Sin embargo, cuando recibió el Nobel el 2013 se apeló a la fuerza de sus cuentos como motivo principal para ser merecedora del premio. Por lo tanto, no veía otra manera de inaugurarme con Munro que con un clásico suyo: una recopilación de 9 relatos titulado Odio, amistad, noviazgo, amor, matrimonio (2001).

Obviamente, no voy a reseñar cada uno de los relatos sino el conjunto que forman todos ellos. Y sorprendentemente, esta fórmula funcionará mejor que nunca, ya que aunque se cuentan historias diferentes, los relatos son muy parecidos entre ellos. Vamos allá.

Lo primero que tienes que saber es que no son relatos extraordinarios, sino historias cotidianas y con un transcurso tranquilo. No te entretienen ni te intrigan pero las disfrutas, sobre todo gracias a sus personajes femeninos. Es así: las mujeres son las protagonistas de cada relato como es habitual en las obras de Munro y aparecen creadas con una gran complejidad, mientras que la figura masculina básicamente complementa las historias desde una perspectiva muy estereotipada. Son cuentos, pues, que describen una situación cotidiana en la que el lector no debe esperar mucha intensidad: se trata de las reacciones y las reflexiones de las mujeres ante tal evento costumbrista, unas actitudes muy humanas lejos de cualquier intento de acción o sorpresa. Precisamente por este punto comentaba que los relatos son un poco similares entre ellos, porque a veces los cuentos plantean situaciones bastante parecidas, relacionadas con el mundo del amor y conceptos como la infidelidad, la fidelidad, el abandono, el noviazgo, etc – y lo trascendental es como nuestras protagonistas lo afrontan con diferentes actitudes y sentimientos. Más que la acción de hacer se muestra la acción de pensar.

En mi opinión, Munro es respetada por sus relatos cortos porque consigue mucha profundidad en pocas páginas. Por este motivo, algunos críticos se plantean si Munro es realmente escritora de cuentos o bien de novelas cortas debido a tal fuerza emocional. La autora tiene la capacidad de diseñar a mujeres muy complejas, de transcribir sus reflexiones íntimas de una manera muy humana. Es difícil no sentirse identificada con tales mujeres, aunque sean de otra época, con su juego de contrastes constante: entre aquello que piensan, desean, dicen y hacen, los cambios en su vida truncados por algún tipo de amor, las limitaciones como mujer frente al hombre estereotipado, los costumbres y tradiciones frente a los sueños. Al fin y al cabo, esta termina siendo la esencia de cada cuento: una situación costumbrista, una mujer protagonista y una reacción, una reflexión. Munro nos guarda citas preciosas a lo largo de sus relatos sobre la vida sencilla y la actitud frente a esta.

Lo que más me ha gustado: la complejidad emocional de las mujeres.

Lo que menos me ha gustado: aunque soy consciente de que la cotidianidad es parte de su esencia, es cierto que le quita intensidad.

Mi nota: 8/10

Si alguien ha leído alguna de sus novelas largas, me encantaría conocer su opinión.

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