Reseña ‘El libro de la risa y el olvido’, de Milan Kundera

La primera edición de esta novela del checo Milan Kundera fue publicada en 1979; sin embargo, yo la leo unos cuarenta años más tarde. Cuando se acerca la fecha de entrega del Nobel de Literatura, repaso aquellos nombres que van sonando cada año como posibles merecedores del Premio y tomo nota de los autores que tengo pendientes. No quisiera yo que ganara el Nobel alguien cuya obra desconozco.

Milan Kundera es uno de ellos. Fui a la librería dispuesta a comprarme La insoportable levedad del ser, su obra más famosa, o bien La broma, su primera novela (siempre es interesante ver el primer trabajo de un escritor). Sin embargo, el librero me recomendó El libro de la risa y el olvido, una de sus novelas más discretas cuya protagonista es, ni más ni menos, la historia de la República Checa pero no como os lo imagináis. Una historia del país contada únicamente desde experiencias y recuerdos personales de una forma muy poco convencional. Hoy os traigo la reseña de El libro de la risa y el olvido, y mi opinión general de Milan Kundera como lectora amateur de su obra.

La sinopsis dice así:

Mientras Tamina, una joven viuda en el exilio, quiere recuperar sus diarios íntimos para reconstruir con ellos sus cada vez más vagos recuerdos de su vida matrimonial, Mirek, en Bohemia, trata en cambio de recobrar unas antiguas cartas de amor para borrar parte de su pasado. Y es que El libro de la risa y el olvido es una novela en forma de variaciones en torno al olvido, el erotismo y el humor. Como dice el propio Milan Kundera, «es una novela sobre Tamina y, en el momento en el que Tamina desaparece de la escena, es una novela para Tami­na. Ella es el personaje principal y el principal espectador y todas las demás historias son variaciones de su historia y se reúnen en su vida como en un espejo… Una novela sobre el olvido y Praga, sobre Praga y los ángeles».

Reseña de El libro de la risa y el olvido

El libro de la risa y el olvido se divide en siete partes que, aparentemente, nada tienen que ver entre ellas. Los personajes son distintos, las tramas y vidas son diferentes. Bueno, no exactamente: se repite el nombre de Tamina, la protagonista del cuarto relato pero cuyo nombre también sonará en otras partes y que se convertirá en el personaje simbólico de esta obra. Pero, sin duda, el nexo común de estas historias también es el narrador. 

Son varios críticos que han catalogado a Milan Kundera como <<el mejor narrador de este siglo>> y puedo ver el por qué de esta afirmación con solo leer una de sus novelas. El autor es el propio narrador de la novela: es él, el propio Milan Kundera y no un personaje ficticio, quien narra sus recuerdos y reflexiones. 

Entonces, entre el narrador y el simbolismo que representa Tamina, Kundera consigue reconstruir la historia de Praga, concretamente en el momento de la cisma del régimen comunista del país. Pero como bien he dicho al principio, con una narración poco común: no se habla de política; se habla de persecución, de huida, de la lucha por la memoria, de «la risa y el olvido» de forma individual, contada desde una perspectiva extraordinariamente cotidiana y, como he visto que es habitual en el autor, muy introspectiva. 

El libro de la risa y el olvido es una novela poco experimental: primero de todo, a nivel estructural. La división de relatos, con nuevos personajes y diferentes tramas, requieren un lector atento y abierto a vivir una lectura muy personal del autor.

Por otro lado, tenemos el género: El libro de la risa y el olvido podría servirse perfectamente como un ensayo. Aunque tiene el componente político detrás, la psicología y la exploración de «la risa y el olvido» como única alternativa para solucionar los conflictos interiores -cuando no puedes controlar el mundo exterior- son dignos de reflexión. 

reseña el libro de la risa y el olvido

El blog de Dejemos hablar al viento, compartía un fragmento de una entrevista realizada por Philip Roth a Milan Kundera (1982) donde se le pedía que desarrollara un poco más su concepto de la risa, a lo que Kundera respondió:

“Sí, el hombre usa la misma manifestación fisiológica, la risa, para expresar dos actitudes metafísicas diferentes. Dos amantes corren por un prado, cogidos de la mano, riendo. Su risa no tiene nada que ver con los chistes o el humor, es la risa seria de los ángeles expresando su alegría de vivir. Los dos tipos de risa forman parte de los placeres de la vida pero cuando la risa se lleva al exceso también denota un apocalipsis dual: la risa entusiasta de ángeles fanáticos, tan convencidos de su concepción del mundo que están dispuestos a colgar a cualquiera que no comparta su alegría. Y la otra risa, que nos llega desde el lado opuesto, y que proclama que nada tiene sentido, que incluso los funerales son ridículos y el sexo en grupo una mera pantomima cómica. La vida humana está limitada por dos abismos: el fanatismo de un lado y el absoluto escepticismo del otro.”

A pesar del carácter narrativo de la novela, Milan Kundera nos trae una obra compleja, bastante más de lo que parece a simple vista, que yo catalogo como experimental: un ensayo en forma de narración, la demolición de la barrera entre el escritor y el narrador, y un canto a la memoria y la tristeza de Praga a través de un estilo poco convencional.

Milan Kundera ha sido un buen descubrimiento que, sin duda, seguiré explorando. Aunque he leído que El libro de la risa y el olvido no es su obra más brillante, tampoco nunca ha decepcionado a nadie, y ya con una primera impresión es fácil ver el potencial del autor como un digno ganador del Premio Nobel de Literatura. Sin duda, su literatura es auténtica, reconocible y extraordinariamente ambigua.

Algunas reflexiones para recordar

Para finalizar esta reseña de El libro de la risa y el olvido, os dejo con un par de reflexiones del autor. Son fragmentos que una no puede evitar subrayar.

<<La borró de la fotografía de su vida, no porque no la hubiese amado, sino, precisamente, porque la quiso. La borró junto con el amor que sintió por ella, la borró igual que el departamento de propaganda del partido borró a Clementis del balcón en el que Gottwald pronunció su discurso histórico. Mirek es un corrector de la historia igual que lo es el Partido Comunista, igual que todos los partidos políticos, que todas las naciones, que el hombre. La gente grita que quiere crear un futuro mejor, pero eso no es verdad. El futuro es un vacío indiferente que no le interesa a nadie, mientras que el pasado está lleno de vida y su rostro nos excita, nos irrita, nos ofende y por eso queremos destruirlo o retocarlo. Los hombres quieren ser dueños del futuro solo para poder cambiar el pasado. Luchan por entrar en el laboratorio en el que se retocan las fotografías y se reescriben las biografías y la historia.>>

<<Lítost es una palabra checa intraducible a otros idiomas. La primera sílaba de esta palabra, si se pronuncia alargada por la tilde, suena como la queja de un perro abandonado (…) ¿Qué es entonces la lítost? La lítost es un estado de padecimiento producido por la visión de la propia miseria puesta repentinamente en evidencia. Uno de los remedios usuales contra nuestra propia miseria es el amor. Porque aquel que es amado de un modo absoluto no puede ser miserable.>>

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