In between

La paradoja de Dora Bruder

Feliz 2026 a todo el mundo y bienvenidos, bienvenidas, a la nueva sección que he llamado In Between.
Como el 99 % de la población, una se ha marcado sus propósitos de año nuevo y, como alma nostálgica que soy —y por lo mucho que disfruto releyendo mis diarios personales desde inicios de los 2000—, he pensado en inaugurar un espacio creativo en el que cada semana doy voz a una memoria, una observación, algo relevante (o irrelevante) que me haya pasado durante la semana.

Inspirada, por supuesto, por mi compañero Francesc Miralles y su magnífica Monday News. Como persona con graves faltas de atención y concentración, he encontrado en esta propuesta un espacio tanto creativo como terapéutico para practicar la atención plena. Vivir los días buscando algo diferente, algo extraordinario o algo plano a lo que darle mas protagonismo. Y, al final, como hace unos meses alguien me dijo que a mi blog personal le faltaba más de personal, qué mejor manera de darle espacio a In Between.

Así que vamos a por ello.
Hoy os voy a contar la paradoja de Dora Bruder.

El escritor francés Patrick Modiano tiene una breve obra titulada Dora Bruder (publicada en 1997), un relato que, para algunos, es ficción y que para el propio autor es biográfico. Narra la vida de una joven parisina desaparecida en 1941, durante la ocupación nazi de París. Lo de autobiográfico viene porque la investigación periodística que llevó a cabo el autor fue real.

Aunque la desaparición no es el tema principal del relato —sino la memoria colectiva y la identidad—, el hecho de que haya perdido ese libro prestado me resulta paradójico e inquietante a la vez.

Nunca leo fuera de casa. El único momento en el que saco libros de casa es para devolverlos a la biblioteca, como fue este caso. No estaba en mi barrio habitual, pero si hay algo que tienen las bibliotecas es que puedes devolver los libros en cualquier sede. Así que, con toda la consciencia del mundo, lo devolví en el buzón de Agustí Centelles.

Mi sorpresa llegó cuando recibí una notificación de la biblioteca avisándome de que me quedaban dos días para devolver el libro. Yo, confundida, lo negué en voz alta, porque recuerdo el momento exacto. Pero antes de acusar a nadie, lo busqué por casa porque, si me conocieras, sabrías que soy una persona despistada y desordenada. Aun así, aquello que suelo recordar con claridad suele ser válido.

Finalmente, renové el préstamo porque prefería tener 30 días más de margen para solucionarlo que volver a estar penalizada por la biblioteca, y fui a hablar con ellos. Me explicaron los protocolos que tienen con los libros devueltos y que era extremadamente raro que no estuviera en la estantería si realmente lo hubiera devuelto. Que harían un par de llamadas a otras bibliotecas, pero… que seguramente tendría el libro por casa. No lo dijo con tono acusatorio; simplemente estaba muy convencido de que así sería.

Y como no sería la primera vez que me equivoco con mi memoria, prometí buscarlo mejor.
Spoiler: en casa no está. O eso creo yo.

He abierto una investigación casera para tener claro dónde lo he buscado, una especie de inventario:

X tote bag negra
X tote bag rosa
X tote bag beige
X bolso negro
X mochila negra de Julià
X mochila verde de Julià
X mochila gris de Julià
X maleta grande (cambio de armario)
X cajones de mi estudio
X librería de mi estudio 1
X hueco detrás de la librería de mi estudio 1
X librería de mi estudio 2
X hueco detrás de la librería de mi estudio 2
X vitrina de mi estudio 3
X hueco de la mesa de mi estudio
X estanterías del comedor
X mesillas de noche
X cajones del armario de mi estudio
X cajones del armario del taller

He buscado por todos lados y no lo encuentro. Sin quererlo, estoy viviendo mi propio Dora Bruder, una situación que parece sacada de Origen o Memento.

Después de Reyes iré a la biblioteca y me ofreceré a comprar un nuevo ejemplar. No sé qué más puedo hacer. ¿Lo que pienso? Que o bien ha sido un error de la biblioteca y el libro se perdió durante su devolución, o que yo, como persona que sufre agnosia visual —la cual se agrava cuando hay muchos objetos y desorden—, he tenido el libro de Dora Bruder delante miles de veces y aun así no he sabido verlo. Solo pienso en lo fácilq ue sería si el libro tuviera un Air Tag aunque hay algo emocionante en intentar resolver este caso por desaparición.

Ya os contaré cómo termina esta investigación.

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