Crítica de MULA de Clint Eastwood: dame más de lo de siempre, que creo que aún me gusta.

¿Tenéis un restaurante favorito? ¿En ese restaurante encargáis siempre a cocina el mismo plato? ¿Alguna vez habéis tenido la sensación de que esta vez el producto no era tan fresco?

Bienvenidos a esta crítica o review de “Mula”, la última dirección e interpretación a manos de nuestro amo y señor de los Western, Clint Eastwood. Con la ayuda y colaboración de Nick Schenk, el mismo guionista que colaboró en Gran Torino. Esta película (sin serlo) empieza como un Western, se desarrolla como un Western y acaba como un Western. Sorpresón. Nadie se lo esperaba.

Veremos al viejo Earl (Eastwood) en sus horas bajas; luchando por seguir siendo alguien relevante en una inevitable derrota contra la edad y los problemas para alguien que nunca ha sabido atender a lo que realmente es importante: su familia. En este soberbio esfuerzo de masculinidad y carga, nuestra “mula” se convertirá en un traficante de drogas que tomará un papel de vital importancia en un conflicto entre la DEA y el cártel de drogas distribuidor en Chicago. Por su parte, Colin Bates (Bradley Cooper) será el joven agente en ascenso, entregado, con afán de llevar el caso hasta el límite para destapar y exponer la red de narcotráfico de la ciudad. Michael Peña en su papel de absoluto relleno y Andy Garcia en el papel de Laton, como líder del cártel son otras de las caras estrella de esta película.

Como suele ser habitual en este género, veremos en desarrollo un film sobre cómo la vida de un hombre se rige más por sus convicciones que por los principios morales impuestos por la sociedad. En un ritmo del metraje que se siente sano, la película por desgracia no sabe discernir entre lo que se considera contextualmente divertido y lo que es sencillamente innecesario. El desarrollo de cualquier personaje que no fuera a ser el protagonista no existe. Y sin embargo la película consigue lo que desea; que empatices, que entiendas al protagonista y que desees una resolución del caso favorable para todos.

Mula está basada en hechos reales y además está pensada para todos los amantes de las pelis de tipos duros y desde luego consigue entregar dos horas de calidad sobre el tema. Eso sí… Acusaremos, más que nunca la edad de Eastwood. Sin embargo, tendrá el aspecto de siempre, porque su cara siempre ha sido la de un viejo cascarrabias, supongo. Además de que es un papel absolutamente diseñado para este actor y han conseguido amoldar el personaje a sus necesidades interpretativas.

La banda sonora es buena, muy a gusto del director. La escenografía es facilona pero muy efectiva, con algunos paisajes resultones y un uso de la decadencia y el exceso perfectamente medidos.

En definitiva, creo que es una buena película… No esperes salir del cine y escribir a alguien para que vaya a verla, pero creo que quedará para el recuerdo como una de las últimas películas de nuestro admiradísimo Clint Eastwood.

Sólido 7/10.

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